Uno de los momentos más decisivos a la hora de comprar una vivienda es conocer si finalmente la entidad bancaria a la que pertenezcamos va a concedernos la hipoteca. Existen diferentes requisitos que condicionan este hecho de forma muy significativa y que pueden ir cambiando con el paso del tiempo.

Hoy te queremos explicar cuáles son esos condicionantes que te ayudarán a saber con bastante certeza sin vas a conseguir que se te conceda la hipoteca. Es bien sabido que la solvencia económica, los ahorros con los que contemos o el buen historial de créditos con puntos fuertes en el momento de solicitar dicha hipoteca para nuestra vivienda.

El análisis de estos elementos nos ayudará como futuros hipotecarios a conocer de primera mano el tipo de préstamo al que podemos acceder. Además, es clave contar con un buen asesoramiento para poder sacar partido a todas las fases del proceso. En Taurias estamos dispuestos a ayudarte en todo ello con la mayor profesionalidad. ¡Contacta con nosotros!

¿Qué factores condicionan la concesión de la hipoteca?

 

Solvencia financiera o nivel de ingresos

 

Generalmente, en todas las hipotecas concedidas en España, se necesita tener la capacidad de generar ciertos ingresos que se destinen al pago de las distintas cuotas. Es común que se solicite domiciliar una nómina con una cantidad mínima de ingresos que suelen ir desde los 600€ hasta los 4000€.

Una vez tengamos esto claro, el siguiente paso es conocer que la cuota que resulta de la hipoteca no puede superar el 30% de los ingresos netos del solicitante. Dichos ingresos netos con calculados descontando las cuotas mensuales de otros préstamos y obligaciones a los que esté sujeto el sueldo. El rato resultante es tu capacidad de endeudamiento.

Por ejemplo, si tienes un sueldo de 2000€ netos al mes y estás libre de otras cargas económicas, puedes afrontar el pago de una cuota de hipoteca de 600€ como máximo. Si tuvieses que pagar una letra del coche, el porcentaje podría superar el 35%, es decir, llegar a los 700€ para el pago de ambos préstamos.

 

Estabilidad laboral

 

El tipo de contrato con el que contemos y la antigüedad laboral, son los elementos muy importantes a la hora de solicitar una hipoteca. La entidad bancaria va a priorizar a aquellos clientes con contratos indefinidos y trabajos estables ya que les va a garantizar que el préstamos será devuelto. En el caso de los autónomos será fundamental acreditar la estabilidad económica mediante cierta documentación que indique su volumen de ingresos, la antigüedad del negocio así como proveedores que puedan afianzar esta actividad profesional.

 

Nuestros ahorros

 

Generalmente las entidades bancarias suelen conceder como máximo el 80% del valor de la compra. Además debemos tener en cuenta los gastos adicionales como la notaría, gestora, tasación, registro o impuestos. Este tipo de gastos suelen suponer el 12% del importe de la vivienda. Es así, que lo recomendable es contar con unos ahorros para poder hacer frente mas o menos al 30% del importe de la vivienda para poder asumir todo sin problemas.

 

El historial crediticio

 

Para poder verificar que la persona que solicita la hipoteca ha ido cumpliendo a lo largo de su vida con sus obligaciones financieras, la entidad consultará las listas oficiales de morosos. Para ello acude a la Central de Información de Riesgos (CIR) que pertenece al banco de España. El principal objetivo de esta gestión es comprobar que aquel que solicita el préstamo hipotecario va a poder devolver el capital.

 

Otros datos personales

 

Nuestra entidad bancaria va a tener en cuenta algunas cuestiones personales del propietario. Una de ellas es la edad. Se solicita que al finalizar el plazo de la hipoteca, el mayor de los titulares no tenga mas de 75 años. Así mismo se van a tener también en cuenta otros aspectos del solicitante como su estado civil, si tiene hijos, o si tiene personas a su cargo. Todo ello va a afectar a sus gastos y por tanto a su estabilidad económica.

 

El aval para la hipoteca

 

En ocasiones no es suficiente con los ingreso que percibe aquella persona que solicita la hipoteca. En ese caso, este puede acreditar que posee una garantía para asegurar que se devolverá el préstamo. Este es el aval hipotecario. Dicho avalista se va a hacer cargo de la deuda en caso de que la persona titular no pueda pagar. Puede ser tanto de tipo personal (un progenitor) como material (un inmueble). Es importante saber que ser avalista requiere una gran responsabilidad y hay que valorarlo seriamente.

 

Información adicional

 

Además de lo citado con anterioridad, la entidad bancaria puede solicitarte la siguiente información:

●     La declaración de bienes y servicios y el justificante del abono del impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF).

●     La declaración formal de la finalidad del préstamo.

●     Información patrimonial sobre los bienes y los derechos tanto del titular, como de los avalistas de la operación.

●     Productos contratados de carácter financiero, como tarjetas o cuentas bancarias.

 

Y con todo esto ya puedes saber en que situación estás a la hora de solicitar una hipoteca. Esperamos que este post te sirva de gran ayuda y puedas contar con nosotros si necesitas un asesoramiento extra.En Taurias estamos encantados de formar parte de tu vida y la de los tuyos. ¡Nos leemos pronto!